Ángela Aguilar, la joven cantante mexicana, se encuentra en medio de una controversia tras ser acusada de no devolver dos lujosos vestidos que le fueron prestados por el diseñador Jacob Meyer. Este incidente ha captado la atención mediática, ya que el propietario de la boutique “For the Stars Fashion Store” en Melrose Avenue, Los Ángeles, ha expresado su frustración por la falta de comunicación con la artista.
Jacob Meyer, quien ha trabajado con celebridades como Paris Hilton y JLo, relató que conoció a Ángela cuando ella tenía 16 años y estaba en busca de vestidos para una ceremonia de premios en México. Según Meyer, le prestó dos vestidos, uno utilizado por Carrie Underwood y otro por Mel B, con la promesa de que serían devueltos después de que Ángela los usara en sus presentaciones. Sin embargo, tras un inicio prometedor, la comunicación se interrumpió, y Meyer afirma que nunca volvió a tener noticias sobre las prendas.
La situación ha generado un debate en redes sociales, donde muchos se preguntan si la joven artista, conocida por su estilo y talento, está intentando imitar a otras figuras como Belinda, especialmente tras su reciente cambio de look. Sin embargo, el foco principal sigue siendo la falta de respuesta de Ángela y su equipo respecto a la devolución de los vestidos, valorados en 25,000 dólares.
Meyer ha intentado, sin éxito, contactar a Ángela a través de terceros y redes sociales, expresando su deseo de resolver la situación de manera amistosa. A pesar de sus esfuerzos, la ausencia de comunicación ha dejado a este diseñador en una posición incómoda, especialmente porque los vestidos son parte de una colección que planea exhibir en un museo.
Hasta el momento, no ha habido respuesta oficial por parte del equipo de Ángela Aguilar, lo que ha intensificado la controversia en torno a este asunto. La situación plantea importantes preguntas sobre la responsabilidad de las celebridades al recibir prendas de diseñadores, y el impacto que esto puede tener en sus relaciones profesionales.