En un momento inolvidable en el Abierto de Qatar 2025, la leyenda del tenis Novak Djokovic fue visto rompiendo a llorar en la cancha después de recibir una noticia inesperada: su esposa, Jelena Djokovic, está embarazada de gemelos. La emotiva escena se desarrolló durante un partido muy intenso, dejando a los fanáticos y a los demás jugadores atónitos por su reacción cruda y sincera.
Djokovic estaba en medio de un partido, enfrascado en una apasionante batalla contra un oponente formidable, cuando un miembro de su equipo se le acercó con un mensaje urgente. El campeón serbio hizo una pausa, leyendo lo que parecía ser un texto o una nota escrita a mano, antes de que su expresión cambiara drásticamente. Embargado por la emoción, se cubrió el rostro con las manos, visiblemente luchando por contener las lágrimas.
Djokovic, que normalmente es sereno y ferozmente competitivo y es conocido por su concentración y determinación, no pudo continuar por un momento mientras procesaba la noticia que le cambió la vida. El público, inicialmente confundido, pronto estalló en aplausos y vítores a medida que la noticia se extendía por el estadio.
A pesar de las emociones abrumadoras, Djokovic logró recuperar la compostura y terminar el partido, demostrando la resistencia mental que ha definido su carrera. Sin embargo, estaba claro que su mente estaba en otra parte: en el nuevo y emocionante capítulo que le esperaba a él y a Jelena.
En una entrevista posterior al partido, Djokovic confirmó la noticia con una sonrisa brillante y ojos llorosos. “Este es el momento más feliz de mi vida. Acabo de enterarme de que voy a ser padre de gemelos. Es realmente una bendición y no podría estar más agradecido”.
Djokovic y Jelena, que están casados desde 2014, ya son padres de dos hijos, Stefan y Tara. La noticia de que esperan gemelos agrega otro hermoso hito a su viaje como familia.
Mientras Djokovic sigue centrado en su carrera tenística, este emotivo momento en el Abierto de Qatar 2025 es un recordatorio de que algunas victorias en la vida van mucho más allá de la cancha. Los fanáticos de todo el mundo esperan con ansias ver cómo la superestrella del tenis equilibra la paternidad con su legendaria carrera.
Una cosa es segura: este partido será recordado no solo por el juego, sino por un momento de pura emoción humana de uno de los mayores íconos del deporte.