El extenista recordó uno de los momentos más duros de su carrera.
Rafael Nadal dejó una gran marca en el tenis español y en el deporte mundial. El oriundo de Manacor es considerado uno de los mejores atletas de esta disciplina y el ejemplo a seguir para muchas de las estrellas de la actualidad. Actualmente, el Matador se encuentra disfrutando de su retiro, pero no está alejado del tenis. En el marco de una charla a alumnos universitarios, Nadal reveló cuál fue el momento más difícil de su carrera.
El recuerdo más doloroso de Rafael Nadal en toda su trayectoria en el tenis fue cuando apenas estaba comenzando. En 2005, al Gladiador le diagnosticaron Síndrome de Müller-Weiss en el pie izquierdo, una enfermedad que le provocó la rotura del hueso escafoides, fundamental para la movilidad de las articulaciones. Con tan solo 19 años, los médicos le llegaron a decir que no podía regresar a las canchas. Si bien encontraron una solución, esta enfermedad le afectó durante toda su carrera y fue uno de los motivos de su retiro.
Nadal tuvo casi 30 lesiones a lo largo de su carrera
“No había una salida, varios médicos me dijeron que no volvería a jugar. Tenía 19 años… pero al final se encontró una solución. Desviar el punto de apoyo con una plantilla de 7 milímetros y una zapatilla especial. Y funcionó… se arregló el pie, pero todo lo demás se estropeó y me desestructuró todo el cuerpo”, reveló Rafael Nadal en una charla en la Escuela Universitaria UAX y en colaboración con el Diario AS.
La tranquilidad de Rafael Nadal tras su retiro
Las lesiones fueron las protagonistas odiadas de la carrera de Rafa, pero tuvo que aprender a convivir con ellas. El español, después de cada partido, torneo e incluso en su retiro, lejos de mostrarse frustrado o resentido por los dolores, aseguró que estuvo siempre tranquilo por haber dado todo lo que podía.
Nadal disfruta de retiro del tenis
“No he sentido nunca un ego muy importante. No he pensado nunca en números. Siento satisfacción por haber acabado sabiendo que he dado todo lo que podía dar. Volver a casa de un torneo con la sensación de no haber hecho todo lo que estaba en mi mano no cabía en mí. Siempre he regresado con esa tranquilidad”, comentó.